Cobros
Vigila los vencimientos, reclama al moroso con tu tono y prepara el burofax. Tú firmas. Él cobra.
Sin tarjeta. Sin instalar nada. Sin saber de tecnología.
La factura vence un martes cualquiera. Tú estás con el trabajo. Nadie cruza lo facturado con lo cobrado, así que el impago se descubre semanas después, cuando ya cuesta más reclamarlo.
Escribir al cliente para pedirle dinero da pereza. Buscas el tono, lo dejas para mañana, mañana surge otra cosa. Cada día que pasa el moroso se acomoda y tu dinero sigue fuera de la cuenta.
Mientras esperas, adelantas nóminas, proveedores e IVA con tu caja. La Ley 3/2004 te da derecho a intereses de demora y a 40 euros por factura, pero rara vez los reclamas porque no tienes tiempo de calcularlos.
Cruza tus facturas con los pagos cada mañana. En cuanto una vence sin cobrar, lo sabe. No esperas a un repaso de fin de mes: el aviso sale a tiempo, cuando reclamar todavía funciona.
Empieza por el recordatorio amable y, si no paga, sube de firmeza con criterio. Redacta cada mensaje como lo escribirías tú, calcula los intereses de demora y los 40 euros por factura, y deja constancia de cada intento.
Cuando toca subir un peldaño, prepara el burofax con acuse y documenta la cadena de avisos para un monitorio. Tú decides si se envía. Él lo deja todo listo y registrado para que firmes y cobres.
Calcula tu caso
Te cuesta hoy, a mano
216 €
al mes
12 h
al año (jornadas de 8 h)
18 días
Un agente de cobros lo hace solo: esas 12 h al mes vuelven a ti.
Cálculo orientativo con tus números, jornada de 8 h.
Monta tu agente de cobros →Diagnóstico en 30 segundos
| Yaia | Herramientas generalistas | Empleado o gestoría | |
|---|---|---|---|
| Detectar el vencido | Cruza facturas y pagos cada día y avisa solo | Solo si programas tú la regla de antemano | Cuando alguien encuentra el hueco para revisar |
| Reclamar con tu tono | Redacta cada aviso como lo harías tú | Plantillas fijas iguales para todos | Depende del día y de quién escriba |
| Intereses y 40 euros por factura | Los calcula y los suma a la reclamación | No los calcula | Solo si lo pides y lo facturan aparte |
| Decidir el siguiente paso | Sube de firmeza con criterio según el caso | Hace lo que dejaste programado y nada más | Con criterio, pero limitado por sus horas |
| Puesta en marcha | Lista en 5 minutos, en español, sin instalar nada | Horas de configurar reglas y conectar cosas | Semanas de selección o alta de servicio |
| Coste y compromiso | Cuota mensual, sin permanencia, datos en la UE | Suscripción más tu tiempo de mantenerla | Nómina y cargas, o minuta por gestión |
Enlazas tu herramienta de facturas y tu correo en unos clics. Sin instalar nada ni saber de tecnología. Si sabes usar WhatsApp, sabes hacer esto.
Le dices cómo reclamas, qué tono usas y dónde están tus límites. El agente aprende tu manera de cobrar y la aplica a cada cliente.
Arranca en modo borrador: propone cada reclamación y tú la apruebas. Cuando ves que acierta, le das autonomía para los pasos de bajo riesgo. Tú firmas lo importante.
“El equipo no se contrata. Se construye.”
Es un agente que recorre la cadena de cobro por ti de extremo a extremo. Cruza tus facturas con los pagos para detectar el vencido el mismo día, reclama con tu tono escalón a escalón, calcula los intereses de demora y los 40 euros por factura que recoge la Ley 3/2004, y prepara el burofax. Decide qué paso toca y actúa. Solo te interrumpe para lo que requiere tu firma o tu criterio.
No. Conectas tu herramienta de facturación y tu correo, le cuentas tu negocio en español y queda listo en unos cinco minutos. No hay que programar nada ni montar reglas una a una. Si sabes usar WhatsApp, sabes montar el agente.
Empiezas en modo borrador: el agente propone cada reclamación y tú la apruebas. Cuando ves que acierta con el tono y los plazos, le das autonomía para los pasos de bajo riesgo, como el recordatorio amable. Firmar un burofax o aceptar un pago aplazado queda siempre en tus manos, y todo lo que hace queda registrado.
Tus datos se quedan en la UE y no se usan para entrenar nada. Cumples la normativa desde el primer día, sin montar nada por tu cuenta. Yaia está hecho en España y pensado para la pyme española. Sin permanencia: si un mes no te encaja, lo dejas y te llevas tu historial.
Detecta el impago el mismo día, reclama con tu tono, calcula intereses y 40 euros por factura, y te avisa solo para firmar. Listo en 5 minutos, en español, sin instalar nada y con tus datos en la UE.