Empleados · Empezar

Contrata a tu primer empleado digital

En Yaia no configuras un software: contratas un puesto. Cada empleado llega sabiendo su oficio y aprende tu negocio hablando contigo.


¿Qué es un empleado «preformado»?

Un empleado que ya sabe trabajar el primer día: el gestor de cobros llega sabiendo reclamar sin quemar clientes, el de correo sabe separar lo urgente de lo que puede esperar y dejarte las respuestas en borradores, el vigilante de ayudas sabe leer la fuente oficial. Te ahorras la fase en la que una IA genérica va aprendiendo a base de errores (y de tu tiempo).

También puedes empezar en blanco: un empleado sin puesto que aprende solo de lo que hacéis juntos. Es ideal cuando tu necesidad no encaja en ningún puesto del catálogo.

Cómo contratar

  1. Abre el Studio y pulsa «Contratar»

    Llegarás a «Contrata a tu próximo empleado»: los puestos organizados como una empresa — administración, comercial, marketing, atención al cliente…

  2. Elige el puesto (o «Empezar en blanco»)

    Cada tarjeta te dice qué sabe hacer en cristiano y qué claves te pedirá — muchos puestos no necesitan ninguna.

  3. Ponle nombre y crea

    El nombre es cosa tuya: es tu empleado. Al crearlo, nace con sus herramientas y su oficio ya dentro.

La primera conversación: déjate llevar

No tienes que configurar nada antes. El empleado dirige su propio arranque: se presenta, te hace 2-3 preguntas sobre tu negocio, te pide las claves si su puesto las necesita (guiándote paso a paso) y te enseña algo útil el primer día — tu deuda vencida por tramos, tres ayudas que puedes pedir, tu buzón ordenado.

Preguntas frecuentes

¿Un empleado solo sabe hacer lo de su puesto?

No. El puesto es su especialidad, no su límite: puedes pedirle cualquier cosa y lo intentará — y si un trabajo pide otro oficio, puede instalarse ese kit o proponerte contratar al especialista.

¿Puede hacer algo sin mi permiso?

Lo delicado, no: enviar correos, publicar en tu web o mover dinero siempre pasa por tu visto bueno. Preparar, redactar y analizar lo hace solo — para eso está.

¿Cuántos empleados puedo tener?

Los que necesites. Cada uno es independiente, con su memoria y sus accesos — y pueden complementarse (el de cobros deja borradores usando el correo, por ejemplo).

¿Qué pasa si me equivoco de puesto?

Nada grave: puedes crear otro con el puesto correcto, o pedirle al que ya tienes que aprenda el oficio que te falta.


Siguiente lectura: cómo sacarles el máximo partido · qué son las Claves.