Seguridad · Claves
Las Claves: los accesos de tu empleado
Cuando un empleado necesita entrar a un servicio tuyo (tu web, tu correo, tu facturación), guarda ese acceso en Claves: cifrado, por empleado, y nunca a la vista.
Qué es una Clave
Un dato de acceso que tu empleado necesita para trabajar: la contraseña de aplicación de tu web, la de tu correo, una API key. Se guardan cifradas y solo se usan para conectar con ese servicio — el empleado las usa, pero no las «ve» ni las escribe en ningún sitio.
Una clave por empleado
Cada acceso se asigna, por defecto, solo al empleado que lo pidió. Tu gestor de web no puede tocar tu correo, ni al revés — aunque quisieran. Si quieres que dos empleados compartan un acceso, lo decides tú de forma explícita.
Revocar es siempre tuyo y siempre posible
Una contraseña de aplicación o una API key se revoca desde el servicio de origen (tu WordPress, tu Google, tu Holded) cuando quieras — sin cambiar tu contraseña principal y sin avisar a nadie. El acceso del empleado se corta al instante.
Preguntas frecuentes
¿Muchos empleados no necesitan ninguna clave?
Correcto. Los que trabajan con fuentes públicas (ayudas, concursos, el BOE) o con tus propios archivos (cobros por CSV, presupuestos) funcionan desde el primer día sin pedirte nada.
¿Podéis ver mis claves en Yaia?
Se guardan cifradas y se inyectan solo en el momento de conectar con el servicio. No se muestran en pantalla ni aparecen en los registros de la conversación.
Si despido a alguien de mi equipo, ¿qué hago con sus accesos?
Revoca en cada servicio las contraseñas de aplicación que tuviera y, si usaba Yaia, sus Claves. Tu empleado administrativo puede recordarte el checklist completo.
Guías de conexión concretas: WordPress · Gmail · Holded · Imágenes.