Correo
Lee tu bandeja, separa lo importante de lo que no, redacta los borradores con tu tono y deja respondido lo de siempre. Hace el trabajo de una persona. Tú montas el equipo.
Sin tarjeta. Sin instalar nada. Sin saber de tecnología.
Cien correos antes del café. Algunos urgentes, la mayoría no. Para saber cuál es cuál tienes que abrirlos todos. Cuando terminas de mirar, ya es mediodía y aún no has respondido nada.
Horario, precios, disponibilidad, dónde está el pedido. Respondes lo mismo veinte veces al día, copiando y pegando con pequeños cambios. Trabajo de minutos que, sumado, se come tu semana.
Un cliente que esperaba respuesta. Un presupuesto que se quedó en borrador. El correo que de verdad valía dinero queda enterrado bajo newsletters y notificaciones, y te enteras tarde.
El agente lee cada correo que entra y lo separa por tema y urgencia: lo que necesita respuesta hoy, lo que puede esperar, lo que es ruido. Abres la bandeja y ya está ordenada.
Le cuentas una vez cómo escribes y a qué respondes. Para cada correo prepara un borrador listo para enviar, con tu forma de hablar y la información correcta. Tú lees y das al botón.
Lo repetitivo y de bajo riesgo lo contesta él: horario, confirmaciones, dónde está el pedido. Lo que necesita tu criterio te lo deja preparado. Tú marcas la frontera entre lo que envía y lo que revisas.
Calcula tu caso
Te cuesta hoy, a mano
180 €
al mes
10 h
al año (jornadas de 8 h)
15 días
Un agente de correo lo hace solo: esas 10 h al mes vuelven a ti.
Cálculo orientativo con tus números, jornada de 8 h.
Monta tu agente de correo →Diagnóstico en 30 segundos
| Yaia | Herramientas generalistas | Asistente o becario | |
|---|---|---|---|
| Qué hace con un correo | Lo lee, lo clasifica, redacta el borrador y responde lo de siempre | Mueve el correo a una carpeta según una regla fija | Lo trabaja, si tiene tiempo ese día |
| Entiende lo que pide el correo | Sí, lee el mensaje en lenguaje normal y decide | No, solo reconoce palabras y remitentes que le programaste | Sí, pero a su ritmo y con su criterio |
| Escribe con tu tono | Aprende cómo escribes y lo aplica a cada respuesta | Plantilla fija, igual para todos | Depende de quién sea y de cómo lo formes |
| Horario | Trabaja la bandeja 24/7, también de noche y findes | Reacciona cuando se cumple la regla | Su jornada, vacaciones y bajas incluidas |
| Puesta en marcha | Listo en 5 minutos, en español, sin instalar nada | Configurar reglas y conectores, a menudo con ayuda técnica | Contratar, formar y esperar a que coja el ritmo |
| Tus datos | RGPD desde el día uno, datos en la Unión Europea | Según el proveedor, a menudo fuera de la UE | Acceso total a tu correo, con la rotación que eso supone |
Enlazas tu Gmail o tu Outlook en un par de clics. Sin instalar nada, sin un técnico. El agente trabaja sobre tu bandeja de siempre, no sobre una copia.
En español, le dices a qué respondes solo, qué te tiene que dejar para revisar y con qué tono escribes. Lo configuras una vez y lo aplica a cada correo.
Desde el primer correo clasifica, redacta y responde lo de siempre. Tú revisas el resumen y das al botón en lo que pide tu criterio. La bandeja se mantiene al día sola.
“El equipo no se contrata. Se construye.”
Es un software que recibe un objetivo —tener tu bandeja al día— decide los pasos y los ejecuta sobre tu correo de siempre, Gmail u Outlook. Lee cada correo que entra, lo clasifica por tema y urgencia, redacta el borrador con tu tono y responde lo repetitivo de bajo riesgo. Lo configuras una vez en español contándole cómo trabajas, y aplica ese conocimiento a cada mensaje. A diferencia de un chatbot, no espera instrucciones paso a paso: trabaja la bandeja hasta donde tú le marcas que pare.
Una regla mueve un correo a una carpeta cuando se cumple una condición que tú programaste: este remitente, esta palabra. No entiende el mensaje y no responde nada. El agente lee el correo en lenguaje normal, decide qué necesita y actúa: clasifica, redacta el borrador y contesta lo de siempre. La prueba: una regla deja el correo guardado para que lo trabajes tú; el agente lo trabaja.
Las dos cosas, y tú decides dónde está la línea. Lo repetitivo y de bajo riesgo —horario, confirmaciones, dónde está un pedido— lo responde solo si tú lo autorizas. Lo que necesita tu criterio te lo deja como borrador listo para enviar, con tu tono y la información correcta. Tú lees, ajustas si hace falta y das al botón. Puedes empezar revisándolo todo y soltar control a medida que confías.
Sí. El agente trabaja sobre tu correo de siempre, no sobre una copia ni una bandeja nueva. Lo conectas tú en un par de clics, sin instalar nada y sin un técnico. Clasifica, redacta y responde dentro de tu cuenta, y todo queda en tu bandeja como si lo hubieras hecho tú.
Móntalo en 5 minutos, en español, sin instalar nada. Clasifica los correos, redacta los borradores y responde lo de siempre desde el primer mensaje. Sin tarjeta, sin permanencia, datos en la UE.