Usar · Memoria

Cuéntaselo una vez — lo recuerda

Un empleado que olvida tu negocio cada mañana no sirve. Los de Yaia recuerdan lo que importa y lo aplican en cada conversación.


Qué recuerda

Lo duradero de cómo trabajáis: tu negocio y a qué te dedicas, tus clientes y proveedores habituales, tu tono, tus reglas («a este cliente trátalo con guante de seda»), tus preferencias («los recordatorios déjamelos en borrador, no los envíes»). No repite preguntas cuya respuesta ya le diste.

Se llena escuchando, no rellenando fichas

No hay formularios que completar. Según trabajáis, tu empleado va anotando lo que descubre. La mejor inversión de tu primera semana es responderle bien: cada cosa que le cuentes trabaja para siempre.

La memoria es de cada empleado

Cada empleado tiene la suya, centrada en su oficio: tu gestor de cobros recuerda a tus clientes morosos; el de redes, la voz de tu marca. No comparten una memoria común — cada uno sabe lo que necesita para su trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Se le olvidan las cosas con el tiempo?

Lo importante lo guarda de forma duradera, no se pierde entre conversaciones. Si ves que ha olvidado algo relevante, recuérdaselo una vez y lo vuelve a anotar.

¿Puedo ver o editar lo que recuerda?

La forma natural de ajustar su memoria es hablando con él: dile qué está mal o qué ha cambiado y lo corrige. Es su cuaderno de trabajo sobre tu negocio.

¿Comparte lo que sabe de mí con otros?

No. Lo que aprende de tu negocio es para servirte a ti; no se comparte con terceros ni se usa para entrenar modelos de IA.


Ver también: sacarle el máximo partido · seguridad y privacidad.